- ElRelatoDelDomingo

- hace 7 horas
Algunas veces, el punto final es el más difícil de ubicar. Me dijo un día el pintor antioqueño Gómez Herrera que los artistas nunca "terminábamos" una obra, que las "abandonábamos". Llegó el día. Decido abandonar la Serie La Investigación porque quiero escribir sobre otro tema. Te ofrezco disculpas si esto no era lo que esperabas. Este es el capítulo final de la serie que me hizo feliz todo el mes de enero...
Capítulo 4
Este capítulo está dedicado a: Santiago, Martín, Carmen, Álvaro y Adriana. Gracias por apreciar mi arte. Gracias por darme el privilegio de ser su amigo.
"Lástima porque contigo todo lo quería... te dejo el eco de lo tonto que fui..."
-Sí chino, la parte mía está bonita, pero no me ponga Lucho, no sea güevón. Póngame mejor Reynaldo, así…
-Don Lucho, Reinaldo se escribe con e-i. No con y griega, de Rey…. Bueno, yo le coloco Reynaldo al personaje suyo, si quiere. Sígame contando que está muy buena la historia.
-Espere…
-Chino, esto es para doña Fanny. Dígale que no le fío más. Que mande con el vago ese del sobrino o que usted le trae la plata, gánese el aumento, gánese el puesto, chinazo. El otro arregló la cicla y se va a ganar el contrato del año entrante.
-¿Don Lucho, a cómo el agua esta?
-Tómesela mijo que deshidratado no me sirve. Eso, yo soy su rey, obedezca papito que me les voy a morir. Yo lo invito, hágale rápido con el libro que es pantiér.
Con sólo tres sorbos, el escritor bebe completa el agua de una botella, bellamente diseñada por el marketing. Mira al patrón y le promete:
-La próxima semana terminamos la novela. Con esta se puede ganar un premio, don Lucho.
-¡No me joda! ¡no la monte chino! Hágale pues. ¿Le pago esta semana o le pago la otra?
-El viernes, don Lucho, Dios me lo bendiga.
-Ya no voy a buscar más. Con este cierro el mes.
Lleno de valiosa información, el escritor busca la tarjeta con la que pagará el transporte hacia su cueva. La saca de la camiseta y piensa:
-Necesito concentrarme, necesito terminar este capítulo hoy.
Cuando llega a su estudio, activa su cuenta de spotify y suena la canción Punto final:
“Por que esta serie ya no tiene una segunda parte
no vale la pena siquiera escucharte
lástima porque contigo todo lo quería
y no pensé que en un segundo se derrumbaría”
Comienza en él, el largo proceso del despido. La excitante, enigmática catarsis, el duelo, la renuncia. Quiere abandonar a los personajes, quiere por fin dejar de pensar en Laura, en la Laura de verdad, la que está con su colega, el preferido Miguel.
Diego Fernando Bermúdez, conocido en la novela como “Bermúdez”, el vago ese a quien Miguel reemplaza en los Publirreportajes; está cansado, pero firmó el contrato con el gran empresario de la localidad.
Reynaldo es Luis, en la historia. Obvio.
En su laboratorio de palabras, el escritor, el creador, el artista; pagado a un sueldo regular, un sueldo digno, pagado honestamente por un medio de comunicación que dice llevar la bandera del contrapoder: el Sekunda. Vive sin exageradas preocupaciones gracias a los contratos freelance que alguien le bota, de cariño. Han confiado en su gran promesa de venta: “soy el mejor escritor que ustedes pueden contratar, soy especialista en investigación y me meto donde ustedes me lo ordenen”.
Laura y Miguel sí existen, son personas de carne y hueso, con deseos, pasiones, esperanzas. Son un par de enamorados de la vida que tendrán sexo a solas, sin que nos enteremos de los detalles. Sin que nos importe. Porque eso hace parte de su vida privada.
Laura nunca quiso a Bermúdez, jamás le dio un átomo de esperanza. Nunca le dará un segundo de amor, ninguno gesto de cariño. Miguel no sabe que ellos dos se conocen desde la universidad, que se cruzaron en un salón y ella lo miró sin verlo. Él, en cambio, la vio con él, juntos, para siempre. Por eso decidió comenzar a escribir esta novela inspirada en hechos reales, en la vida que le tocó vivir, la del desamor. Porque necesitaba soltarla, la abandonarla, dejarla ir. Por eso, en la historia de ficción que no será publicada como novela, sino como la auto-biografía de un micro-empresario exitoso, son más las páginas que se han borrado y se borrarán. Un delirio.
Quizá, si Dios nos da vida, podremos saber si el escritor Bermúdez termina la historia de don Lucho o si despide a Bermúdez por incumplimiento de contrato. Lo único que podemos acertar con firmeza inexpugnable es que nuestro amable escritor ya rosa el delirio y esta historia, al parecer, quizá, tal vez, ha llegado al punto final.
“Porque esta serie ya no tiene una segunda parte
no vale la pena siquiera escucharte
lástima porque contigo todo lo quería
y no pensé que en un segundo se derrumbaría”. Santu
Acá termina la primera temporada de La Investigación.

Si quieres conocer la segunda temporada. Envía un email a relatosco@proton.me y te avisaremos cómo y cuándo acceder a ella.
Autor: Luis Felipe Jiménez Jiménez (1976)
©️Todos los derechos reservados Enero de 2026
Todos los textos de esa serie fueron imaginados, creados, redactados, corregidos y publicados por un ser humano. La única asistencia de inteligencias artificiales fue la de la creación de las imágenes para cuyo objetivo se hizo uso de: GrokX y MetaAI y Gemini(GL).
























