- felipepoet
- hace 3 días
El camino de una mujer
Son trescientos metros, no es más, tranquila. No lo mires, no lo mires, no lo mires…
Cuando te hicieron la prueba no te preguntaron. Nadie lo sabe, bueno, solamente él. Eso y nadie es prácticamente lo mismo. Él sí, te olvidó. Tú todavía no ¿o sí? Él por lo menos te olvidó porque quería ser libre. Te olvidó porque lo desbordaste, lo anulaste con tu egoísmo. Era tu vida o la de él y tu vida no era para él….
El único que entiende que tú no ves el verde como lo ven los demás es el facultativo que diagnosticó la irreversible terquedad de tus ojos. El semáforo dice rojo, lo sabes. Es el círculo de arriba el que irradia la luz, la bombilla; la ansiedad de todos resumida en un corto momento.
Debes cruzar sin que el agente de tránsito note tu presencia. Si la cámara que ya te captó en el acto te sanciona, porque el azar quiso que un funcionario humano detectara la infracción, asumirás tu responsabilidad y pagarás la multa. Es la vida de tu hija y darás la vida por ella…
Mariana tose sin explicación, hay esperanza. Algo hizo que se tragara cualquier cosa y no pudiste sacarla de su garganta hace exactamente dos minutos. Se queda sin aire. No tienes licencia de conducción y este brillante Renault 4 pasa de primera a segunda con la fuerza indómita de tu brazo izquierdo. Con tu mano derecha sostienes el volante y con tu codo derecho levantas la cabecita de Mariana.
Respira hija, respira…
Ya casi llegas donde Jaime, quiéralo o no el agente que cumple con su trabajo. Quiéralo o no la ley…
-Señorita, sus papeles, por favor…
-Señora, mire…
Mariana Sepúlveda Rodríguez abandonó este plano a las tres y treinta y siete pm. Su corazón dejó de latir. Las observaciones del Instituto de Medicina Legal permiten concluir que la bebé pudo salvarse, si la niña, en su linda inocencia, no hubiera intentado sacarle todo el jugo a la semilla del fruto que los especialistas sacaron del comienzo de sus sistema digestivo.

Mariana es un Ángel más en este hermoso mundo, cuya responsabilidad de salvar ya no estará en sus manos. Ni en las tuyas. Te cansaste de ser zurda en un mundo para diestros. FIN
"¿Por la izquierda?" es un cuento imaginado, escrito, redactado, corregido y publicado sin la asistencia de alguna inteligencia artificial. El autor no autoriza que sea empleado para entrenar cualquier inteligencia artificial sin un previo aviso. El relato también está registrado en Safe Creative Org y todos los derechos pertenecen al autor.
La imagen de esta publicación fue creada con la asistencia entre un humano y GeminiAI de Google.
Si te gustó, co-patrocina El Relato del Domingo desde $3.000 pesos colombianos a través de la:


