top of page
Blog: Blog2
  • Instagram
  • Facebook
  • YouTube
  • Tik Tok

En uno de los Clubes de Lectura que asisto, distinto al Club de Escritura Creativa Epojé que dirijo, nos encontramos distintas personas que apreciamos el arte literario. Soy el único de los actuales miembros que estudió Literatura y es Profesional en Estudios Literarios. No deja de dolerme que, al entrar, algunas personas no leían libros sino resúmenes de ChatGPT. Leer, para esas personas, es leer resúmenes de inteligencias artificiales. Para otros, leer es acabar de leer libros “rápido”. Entiendo, valoro y respeto su libertad porque soy un hombre libre. Yo no leo a alta velocidad, yo trabajo los libros. Y también los abandono, cuando los libros me desencantan o cuando están llenos de lugares comunes o no me dicen nada nuevo. Y trabajar los libros es anotar cuando hay que anotar, subrayar los textos, apuntar en hojas o cuadernos las impresiones que me da el texto. Leer, para un profesional en Estudios Literarios es escribir, no repetir. Es cuestionar a los autores y entender sus lugares de enunciación.


Y también es investigar los contextos, preguntarle a las inteligencias artificiales sobre la producción de la obra o sobre la vida de los autores. Por eso, recientemente le di una clase a una mujer humilde que no tiene la capacidad de leer o comprar todos los libros que yo he leído o que he descartado. La clase, en la calle, fue sobre los poetas malditos y sobre Francia. Le regalé un ejemplar de un libro sobre Rimbaud, Baudelaire, Verlaine y otros y di una corta clase de Literatura, gratis. No soy siempre tan generoso, pero esta bella mujer lo apreció con cariño y me regaló una sonrisa. Las sonrisas son más valiosas que el dinero.


Escribir no es copiar, como muchas personas creen. Las personas que no tienen o no han descubierto sus habilidades creativas, tienden a copiar a los creativos. Es algo con lo que me he familiarizado hace muchos años. Por eso, en plataformas como X, he visto que muchos de mis lectores me copian, cambian algunas cosas, pero dicen exactamente lo que les dije primero. Los “copietas” profesionales pululan. Es envidia lo que los mueve, no creatividad. Y la creatividad no se enseña, se enseñan técnicas. Yo, como escritor, le enseño técnicas narrativas a mis estudiantes particulares. Así como le enseño técnicas a mis estudiantes de música.  


Ya no peleo con eso, la pelea contra los plagiadores es una pelea que no doy en ciertos ámbitos. Las buenas ideas deben reproducirse, así no te den el crédito. Lo que no estoy dispuesto a negociar es el crédito legal y patrimonial de mi obra literaria. Por eso, junto con unas personas que confiaron en mi trabajo profesional y confiaron en mi criterio estético; leí, corregí, sugerí y edité un libro que tiene de todo:


Relatos de ficción

Relatos biográficos

Relatos poéticos

Poesía

Arte plástico

Diseño…


Este es un trabajo de años que pondremos en circulación por el mundo. Yo mismo llevaré unos ejemplares a varias ciudades de Colombia y a varias ciudades del mundo. 


Por supuesto que la estética es importante. Para cualquier artista la estética es importante. Las formas son claves, las formas son indispensables. Y el respeto por el trabajo ajeno, más. Por el honor que me dieron estas personas, estamos creando el libro más bello del mundo. Pero no será el único y el segundo probablemente será mejor. Ya se escribe desde el año 2009 y saldrá a la luz muy pronto también...


En El Relato del Domingo le dimos a 8 personas el privilegio de estar en el Primer Libro de El Relato del Domingo. Y todos recibirán el crétido que se merecen. Yo, como su editor, valoro el trabajo ajeno y pido que se valore el mío. 


Por eso, nuestro libro tendrá un valor muy especial y las personas que accedan a comprarlo en preventa, recibirán una edición personalizada, única e irrepetible. 


Serán pocos los que tendrán la primera edición de nuestro libro y pronto haremos el primer pre-lanzamiento en un lugar divino al nor-occidente de la ciudad de Bogotá. Se trata de un lugar exquisito donde concurren decenas de personas porque allí se conjuga el arte en su mejor expresión. El arte de la tinta, la música, la literatura y el amor. 


Vamos a hacer el amor con el arte y pronto diremos la fecha exacta para nuestro pre-lanzamiento, donde podrás adquirir un ejemplar único a irrepetible de nuestro libro. 


Por lo pronto, si te animas a colaborar con este proyecto privado, que no tiene ninguna subvención del Estado, co-patrocina el libro a través de nuestra #VakiRelato.


Si tu aporte es de más de $20.000 COP, sumas para completar el valor final del libro y cuando llegues a $150.000 COP o su equivalente en dólares, recibirás un ejemplar personalizado antes del 1 de octubre de 2026. 


Nuestra literatura salió a la calle y es ahí donde libramos la gran batalla por la democracia libre. Ayer tuve que decirle a una fiel seguidora de una iglesia que no le creyera a rajatabla la exégesis del pastor, sino que cuestionara su lugar de enunciación. Le propuse que si aborda el texto bíblico, lo haga con respeto y con discernimiento. El único que tiene el poder es DIOS y los pastores no pueden ser corruptos o imponer su interpretación de los textos. Son humanos, como ella y como yo.


Así mismo cuestioné sobre algunos sacerdotes de la Iglesia Católica. Los sacerdotes de la iglesia católica que han sido corruptos o violadores deben ir a la cárcel. Sin contemplaciones, porque la ley es la ley y si no se cumple, no tienen sentido las normas.


Ni los políticos, ni los que se llaman predicadores de buenas costumbres pueden saltarse la ley. Su grado de co-responsabilidad es muy grande porque son abandonados de la moral. Y no es ético imponer sus miedos, sus frustraciones o sus debilidades, como si todos los seres humanos fuéramos igual de "culpables".


Estamos en un país laico, así no lo quieran aceptar. Y yo, como escritor católico, también puedo cuestionar a mi iglesia. Y cuestiono que quieran "normalizar" a todo el mundo. Lo hago desde mi literatura y lo haré siempre, hasta que Dios decida venir por mí y llevarme a su lado.


Y así mismo cuestiono a la ciencia, como la nueva religión que pretende abrogarse el discutible imperio sobre "La Verdad". Los científicos que me agradan son los que son capaces de cuestionarse a sí mismos. Eso es lo que hacemos siempre los artistas. Allí radica nuestro ingenio.




Imagen co-creada con la IA de Meta a partir de una foto real de un concierto realizado en 2009 en Bogotá, Colombia.


Si quieres que hagamos un lanzamiento en tu galería de arte, en tu Club de lectura, en tu podcast o en tu empresa o emprendimiento privado, no dudes en contactarnos a través de nuestros medios sociales @elrelatodeldomingo o a través de un email a:

ADVERTENCIA: para escuchar esta imaginación es indispensable escuchar simultáneamente la canción: "Todos los seres humanos son héroes porque saben perfectamente a quien contarle sus derrotas" de Klement Segur del Pilar, disponible en su plataforma de streaming preferida.


Impávido, sin inmutarse, sereno y vigilante, en una esquina sobre el noveno escalón de las graderías, un hombre siente la mirada de Beatriz…

 

La inquieta la responsabilidad que le asignó el Estado.

 

La inquieta ver a este hombre, vestido por el desparpajo.

 

La inquieta verlo mirando todo, mirándola a ella y a todo el mundo. Como un acechador, como un lobo hambriento, silente.

 

Pensó en abordarlo cuando su cuerpo le pida ir al baño; ese oscuro baño sin papel higiénico. Sin embargo, como reza el protocolo, no debe haber alguna interacción sospechosa entre ambos. No puede decirle que deje de mirarla, que vaya a mirar a su mamá, a su hija, que la deje en paz. Hay muchos testigos que observarían ese acto como un plan corrupto, un delito electoral.

 

Beatriz es una de las mujeres que cuidan la gran fiesta de las elecciones.


En la mesa de votación que le asignó la Registraduría hay dos cuatro mujeres, hay dos hombres. No le queda difícil intuir a Beatriz por quién decidieron votar sus compañeros jurados.


La intuición, ese músculo de la experiencia.


Un comentario de cada uno, con la aguda ironía de cualquier reflexión sobre la realidad económica, ubica, en el imaginario de esta mujer, a quienes votan como ella y a quienes no. Ninguna de estas personas "vale" más que la otra y ninguna de sus expectativas es más o menos justa.

 

Ninguna de las personas jurados de votación tuvo la valentía de cantar su voto en las jornadas de capacitación; aunque todos lo dijeron con los ojos, con los gestos y con el lenguaje corporal.


La capacitación fue una fiesta de risas y reflexiones sobre lo arbitrario del azar. Dos de los jurados fueron reemplazados a última hora por alguna inasistencia que nadie, excepto ellos, conocen.


Algunos querían ser jurados y otros no. Entre quienes se sienten obligados se repite un acto telepático: "otra vez".

 

Una de ellas cuenta que hace tres años iba a ser sancionada severamente por incumplir la cita, pero remedió la falla con una razón objetiva: aquel día murió su madre y le fue imposible asistir a la jornada electoral.


Sobre el recuerdo ingrato, el duelo, hay reclamos empáticos por parte todos los jurados. Injusto algún reclamo por su ausencia.


¡Cómo así que tienes que ser jurado por obligación! se oyó.


Después, al final de la capacitación, cuando la confianza los animó, se burlaron de la suerte y una que otra risa motivó a considerarse un equipo importante, dado el compromiso común de cuidar la libre elección de los ciudadanos.

 

Es él, se dice Beatriz. Ese hombre inexpresivo que no habla con nadie y que parece vigilar desde las graderías. Es él, se dice.


Beatriz se propone vigilarlo. 8 años procuró con responsabilidad la fiesta. Ya intuye el resultado. En esta fiesta todos ganan y todos pierden. El empate es el único sabor mutuamente garantizado.


Ya no hay miedo, se dice. Es momento de celebrar.


En pocas horas la señorita Beatriz constata un impredecible resultado: la disminución de la abstención no altera dramáticamente los resultados.


Autor: Frívolo Ramírez Kayasa.


Salú es el título del relato que antecede a esta historia...
La gran fiesta de las elecciones

EL EXILIO

“EL hombre entristecido mira

caer vehemente la luz a su ventana:

distraído contempla la distancia

de espumas, como olas, lejanías…”

Fernando Charry Lara


Esta es una fábula literaria-política. No es apta para todo público.

La persona que nos pidió compartir este texto, decidió no asumir el compromiso público de su autoría. Vamos a llamarla: "La Pantera”.


La Lengua

Por: La Pantera


En un país lejano, durante una fuerte contienda, llamada por otros como "fiesta", vive una oveja muy joven que quiere gobernar a los demás.


Su Mamita Oveja, conocida en el país como una gran vendedora de humo, lleva el discurso de acá a allá, de tarima en tarima. Las demás personas del país, casi todos sus habitantes, graduaron a la Mamita Oveja como la única representante de las víctimas, hasta que llegó su hija.


Finalmente a la Mamita Oveja le dieron un poder que ella, años antes, buscó con las espadas. Encontró muchas espadas y hasta fusiles, entre otras máquinas de plomo. 


Por ese contrato con el pueblo, la Ovejita Heredera, no sólo va a mejorar su pensión pública, sino que garantizará, para siempre, un registro en los anales de la historia. Para no irnos muy lejos, esta ovejita, que no es una santa, ya tiene asegurado un lugar en el Congreso del Pueblo, es decir, donde las personas que habitan el país, a través de sus representantes, dirimen controversias éticas, morales y económicas.


La ley de ese país lejano dice que el segundo en la "Gran Fiesta" fiesta tiene garantizado un voto en la reunión de todos los representantes. Y es allí donde la ovejita Prompt ganó fama, prestigio y discurso de lengua, de pura lengua, no de hechos concretos.


El discurso según el cual, sólo existen unos victimarios y solamente sirven las víctimas que favorecen sus intereses. 


Pero llegó la ovejita más inteligente de todas: se llama Animali-dad. La ovejita Animali-dad dice que lo mejor para el mundo es que en el país lejano, todo su centro geográfico se pueble de lindos y tiernos rinocerontes.


Pero como los animales son mas inteligentes que los depredadores, muchos animales decidieron protestar y se fueron de la mitad del país por temor al GRAN RINOCERONTE que estaba tranquilo en un hábitat prediseñado. Y como todos los habitantes le temen al GRAN RINOCERONTE; otras ovejitas decidieron cazar y otros casar al animal. Estos últimos quieren re-producir su especie y que se vayan los seres humanos del lugar, porque los seres humanos son egoístas y solamente quieren favorecer a sus intereses personales. Y sobre todo a los intereses personales de los que gobiernan el mundo de los humanos.


Lo que no cuenta esa ovejita, cuyo apellido no comienza por Faja ni termina por Ardo, es que en todo el país hay muchas otras víctimas de otros feroces animales que han ido desplazándose, asesinándose, extorsionándose con una canción bajo la manga que se titula "eme diez y eme nueve".


Se trata de una canción de cuna que muchas otras ovejitas han escuchado desde jóvenes. Es una canción que invierte la proporcionalidad de los luchadores, como si se tratara de una pelea de gallos. Una canción que dice con imprudente soberbia, que "las ovejitas víctimas tienen precio". Es un precio de intercambio, como el que negocian en algunas cárceles, por ejemplo.


No existe ningún prestigiditador, mago o brujo, no existe ningún algoritmo técnico, ningún falso profeta que pueda predecir, con absoluta precisión, lo que va a suceder en esta Fiesta. No obstante, como muchas ovejitas le creen a las encuestas, muchas ovejitas están tranquilas y confiadas.


La buena noticia es que la fiesta de verdad está a punto de acabarse. FIN

Don Prompt, la oveja de la lengua
Doctor Prompt, la Oveja de la lengua.

Autoría: La Pantera (Seudónimo)

Imagen: GrokAI de X




Recibe novedades y ofertas del Relato del Domingo

¡Gracias por tu mensaje! Ve a tu correo y confirma tu suscripción 

©2024 por El Relato del Domingo

bottom of page