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Amar como método. Tutorial.


Estoy en condición de enamoramiento. Esto debería ser tramitado, como un requisito formal, para aspirar a facilidades de crédito; descuentos en trámites notariales; trámites ante el Estado; silla preferencial con refresco y aperitivos durante las largas esperas en las filas de banco; atención prioritaria dentro del sistema de salud; tarifa preferencial en transmilenio; fila corta y exclusiva en los bancos; descuentos en tarifa para el transporte público; facilidades dentro de la larga tramitología burocrática de nuestro sistema de organización social...


Propongo: trato preferencial para nosotros los enamorados, las personas que todavía creemos en el amor romántico. Propongo que las estrellas fugaces crucen el firmamento más despacio, mientras nosotros nos agarramos de las manos e imaginamos la eternidad juntos.


De todas formas, los que intuimos que por fin encontramos a la persona que nuestra vida merece; esa persona que nos constituye y nos da sentido, ya salvamos un poquito al mundo. Porque como enamorados sabemos que lo único que realmente puede cambiar a un mundo ansioso y egoísta es el amor sincero, el que lo da todo. Siempre.


Post data. Como hoy es el último domingo del mes de abril y comienza mayo, en El Relato del Domingo decidimos no publicar el relato que estaba listo para cerrar el ciclo y comenzar con una nueva etapa de crecimiento. Esta noche, 8:39 pm (COL) lanzamos una nuevo proyecto dentro de nuestra propuesta de arte literario transmedial. Ahora podrás hacer parte de manera mucho más activa y decidida…

Enamoramiento es el método infalible para ver todo más bello... juntos
Enamoramiento es ver toto más bello... juntos

Luis Felipe Jiménez Jiménez @Felipepoet, Bogotá, abril 26 de 2026.

Todos los derechos reservados.

Este texto fue imaginado, creado, escrito, corregido y redactado sin la asistencia de alguna inteligencia artificial. Humanos, todavía podemos sentir y crear.




Profesar en Medellín, Colombia

Los hechos ocurrieron en Medellín, Antioquia, Colombia. 


Los profesores gozamos de una mezcla de privilegios. Una madrugada de rumba salsera en la capital de Antioquia inspira este relato.


Hay un aura de autoridad que nos rodea a todas las personas que profesamos. Tenemos una espada en contra: las personas que creen que les estamos enseñando algo, siempre, como si enseñáramos sin cobrar. Algunas personas, cuando nos escuchan, asumen una postura entre varias: yo sé más qué tú, no vengas a enseñarme; enséñame por favor; yo también soy profe; ¿dónde das clases? …


Mi primera experiencia como profesor, al final del milenio pasado, convocó tras una batería (instrumento de percusión) a un grupo conformado por una niña y tres niños que querían, como yo, ser bateristas. No tenía hasta entonces, alguna experiencia previa como profe y les di, a cambio de unos pesos colombianos, un poco de mi propia experiencia. 


Ana María, la más destacada de mis estudiantes, hoy en día no se dedica a la música. Diego, uno de los mejores jugadores de fútbol que he visto, a sus ocho años, ya enamoraba a todas las niñas. Hoy en día es comunicador y lector. Felipe, mi tocayo, aprecia el arte como pocas personas en el mundo y goza de una inteligencia superior. Alejandro, si no estoy mal, dedica su vida a la música electrónica y lo hace con brillante tacto. Alejo era tan buen jugador de fútbol como Diego. De Pedro, su hermano, no sé mucho hoy. Lo recuerdo como un líder, como un excelente arquero de fútbol. Estas personas tienen hoy más de treinta años y algunas tienen hijos. 


Mi segunda experiencia como profe fue con un joven que ya tenía batería. Visité el apartamento de su familia y allí le enseñé quizá lo más importante de todo baterista: la independencia. Esta palabra me fue enseñada por el primer profe de batería que tuve. El percusionista profesional expresó la idea así: “debes lograr la independización”. No sé si la Real Academia de la Lengua Española contemple esta variante. Quiero enseñarte, querida persona lectora, cuál es la diferencia entre “independencia” e “independización”, entre conquista y proceso contínuo.


El cerebro humano es un órgano en contínua expansión. Yo descreo en las categorías o límites que las ciencias como la psiquiatría, la psicología o la neurología han explorado para clasificar lo biológico. La “enfermedad” mental, es un síntoma social, no una característica individual. Es muy sencillo decir que alguien es “neurodivergente” para matizar un dolor, una frustración, un padecimiento o la manifestación de un desequilibrio. Y es común creer que el desequilibrio es indeseable. Para los artistas, menos mal, no lo es. Es el caos el que nos constituye. Recientemente le conversé con dos grandes sabias, Ana María y Maite. Les compartí que lo lindo del universo es su índole caótica. La falsa atribución humana de “ordenado” le quita al universo su principal potencia creadora. En este caso, profesé una convicción. Como la convicción de ellas cuando me permitieron conocer, a través de sus relatos, su pwrticular manera de ver el mundo de lo femenino.


Somos los seres humanos, en  nuestro egoísta afán antropocénico, los que queremos darle orden, explicarlo. Pero somos limitados, como es limitada la ciencia que hemos creado y a la que le hemos creído. El gran profe Álex Gómez, en España, me enseñó que la ciencia es la nueva religión.  Creemos ciegamente en nuestro invento, como acto de fe y nos repetimos: si esto o aquello no lo puedo explicar, no existe. Ahí está nuestro límite como seres pensantes y ahí están nuestra agonía y nuestro afán. Nuestra ansiedad, el gran síntoma contemporáneo. 


Es independiente un baterista que logra hacer que una de sus extremidades lleve un compás lento y, otra, un compás rápido. Ese ejercicio cerebral le da poder comunicativo. Lo comunica acertadamente con los otros músicos. Y la independización es el proceso por medio del cual el músico, poco a poco, se conecta con el espíritu de los otros músicos; con la audiencia y con la historia. Por eso un baterista está continuamente aprendiendo sobre su independencia, esto es: en él surge día a día, toque a toque, la independización. 


Hoy agradezco a mis nuevas profesoras, incluída la sabia Ana Margarita, por ofrecerme un nuevo orden, un rigor. Acá en Medellín siempre aprendo. 


Insistiré hasta que no me de pena: quiero aprender a bailar, en público. Tengo ritmo, conozco la música, pero mi cuerpo no se expresa en algo tan bello como el erotismo del baile si ese momento tan sublime es observado por otra persona distinta a los involucrados. Bailar en una discoteca, en un bar o en una fiesta ha sido para mí, lo más difícil del mundo.


Si llegaste hasta acá y te interesa una clase de batería o una clase de escritura, envíame un mensaje directo a cualquier red social o escríbeme un correo a: pipe@felipepoet.com 


Profe, deje el ego de búho
Profe, deje el ego de búho


Autor: Luis Felipe Jiménez Jiménez, 22 de marzo de 2026. El Poblado, Medellín, Antioquia.


Este texto fue escrito sin la asistencia de alguna inteligencia artificial. El único uso de inteligencias artificiales fue el de la imagen, para la cual hubo exploración y colaboraron humano y AI con: PerplexityAI, KlingAI, ClaudeAI y MetaAI. El concepto de la imagen reúne varias ideas: el búho como sabio nocturno; el hombre fuerte, como símbolo de la masculinidad en un mundo en el que priman la estética de la salud y el ejercicio. Y cuenta una historia: un búho renuncia a su sabiduría para ser hombre. La humanización de la experiencia en un contexto en el que se es therian o se identifica con un animal y esa nueva realidad determina el eje discursivo de la sociabilidad. No se trata de una moda más, es un discurso de época que pretende incorporar la otredad en la experiencia misma. El mensaje es claro: No soy eso otro, pero soy tan animal como eso otro. Hay una bonita reflexión en la moda therian: seamos tan animales como podamos, porque en últimas somos animales racionales. La identificación con lo diferente es un paso de aceptación por lo distinto. En la conceptualización de la imagen hay implícita una preocupación: ¿Realmente estamos preparados para convivir entre distintos?

Una historia de amor.

Por: Luis Felipe Jiménez Jiménez, Bogotá, Colombia.


Esta historia no es de ficción. Los hechos ocurrieron en Bogotá, Colombia...


La libertad de ver sin los ojos
La libertad de ver sin los ojos

Un domingo caminaba por un bonito sector del norte de Bogotá. Salí de mi hogar con los miedos que mi generación adaptó a su experiencia por a la violencia de las últimas décadas en Colombia. 


Las personas que vivimos atentados narco-terroristas en las ciudades, tenemos una particular forma de ver el mundo. Algunos de nosotros ya superamos el miedo, pero este proceso tarda bastante en completarse. 


En mi caso, las múltiples experiencias cercanas a la muerte (MECM) me ubicaron en un lugar de privilegio sobre la conciencia misma. Ser consciente no es estar despierto, es reconocer que piensas, saber qué y cómo piensas y cuestionarte por qué, y para qué lo haces de esta forma y no de otra. 


La escritura es precisamente el mejor ejercicio para el fortalecimiento de la conciencia, porque cuando escribes, haces que tu idea cobre forma. Por eso le recomiendo a mis estudiantes que no escriban apoyados solamente en inteligencias artificiales. Les recomiendo que no le teman a las AI y se permitan escribir sin ellas desde el primer asomo de la idea, el anteproyecto. Las inteligencias artificiales pueden ser útiles cuando ya tienes el primer boceto. No obstante, si permites que esa extensión de tu cerebro haga todo el proceso de arquitectura de tu idea, no serás tú quién lo hizo sino un robot. Y eso no está bien o mal en sí mismo, pero te quitará una función que tu cerebro está habilitado para hacer con brillante precisión y exactitud. 


El arte literario es otra cosa y juega en dos ámbitos distintos. Por un lado busca comunicar y por otro busca crear o recrear un lenguaje. Los artistas de la palabra no ordenamos el pensamiento como lo hace una inteligencia artificial, los artistas creamos el pensamiento, creamos la forma, la distorsionamos. Los artistas de la palabra cuestionamos a los robots, los retamos y los corregimos. 


Por eso hay autores más rápidos o fáciles de leer y hay autores cuya lectura implica un proceso extra de comprensión lectora. Porque en su proceso creativo está implícita una rivalidad con el lector bien sea este una máquina o un ser humano. Un “ven, compréndeme, interprétame, atrévete a pensar por ti mismo”. 


Ahora que llega la Feria Internacional del Libro de Bogotá, te pregunto 


¿Cuál lector eres? 


Hay lectores veloces, voraces. Y hay lectores tortuga, como yo. Los lectores tortuga leemos al mundo y nos escondemos para interpretar los meta-lenguajes. Para re-crearlos.


En aquella calle donde algún día esquivé a un amigo de lo ajeno que iba colgado de su cómplice en una moto impulsada por gasolina,  reconocí mi miedo a ser despojado y lo evadí con el entrenamiento militar que Dios puso en mi experiencia. 


Quinientos metros más atrás, conocí a un poderoso hombre que me habló con sus ojos y con los ojos de Dios. Un hombre “ciego” que bajaba unas escaleras detrás de un bastón, sin perro, sin más compañía que su libertad. Si quieres conocer la historia de este hombre, suscríbete al contenido PRIME de El Relato Del Domingo.


Hay lectores lentos, profundos, reflexivos. Como buzos. Como mi amigo "ciego". La industria editorial te ofrece de todo: desde libros de autoayuda, hasta bellísimas historias para que los niños entren al mundo del libro. Este es el universo de la imaginación, mi paraíso, mi libertad. Puedes buscar libros en braille, libros electrónicos, libros álbumes, libros de fotos, libros técnicos, libros de ciencia, libros de ensayos, libros de experimentos, libros de religiones, libros de filosofías, libros de antropologías y los más poderosos de todos: libros de poesía. O libros con relatos poéticos, como muchos de los que encuentras en El Relato del Domingo


Mi arte literario es inspirado frecuentemente por personas como este amigo “invidente”. In porque mira hacia adentro, aunque realmente ve hacia afuera. Y ve más que muchas personas. En mi literatura hay tres relatos que reflexionan sobre la condición de “ceguera”, de "visión reducida". Dicha condición es, para ser más enfático: una manera de relacionarse con el universo a través de todos los sentidos, menos el de la vista. 


Quizá por mi gusto personal sobre la literatura del tocayo J. Luis Borges, un vidente adelantado, quizá porque intuyo que he perdido capacidad de visión y necesito lentes; me obsesiona explorar todos los sentidos de la experiencia humana. La multiplicidad de consciencias. Mi paraíso es la libertad, como la de mi amigo “ciego” y mi ética es la inclusión. Quiero que el mundo sea más incluyente con las personas que somos distintas, aunque iguales en la diferencia. Por eso he propuesto la #ÉticaDeLaInclusión como principio fundamental y eje orientador de la vida.


Autor: Luis Felipe Jiménez Jiménez, Bogotá, 15 de marzo de 2026.


@ Todos los derechos reservados. SafeCreative Protección 360° 2026

Este relato fue escrito enteramente por un ser humano, sin la asistencia de alguna inteligencia artificial. El único uso de inteligencias artificiales fue el de la co-creación humano AI de la imagen para la cual se utilizó Grok(X).

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