- Pacífico Oscilante

- hace 3 días
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La propiedad privada es una conquista. Soy una persona pacífica; he meditado con el universo a través de un barco que flota en un jardín y abraza a través del agua a otros seres: mis plantas.
Ellas se mueven dentro de un universo ecosistémico inigualable y cuidado con amor. Mi barco verde abraza el universo en un jardín oculto del poder político, oculto del egoísmo, oculto al dolor y al miedo.
No tengo miedo. No me asustan los seres humanos, por más violentos que sean. El miedo y la amenaza son manifestaciones de un dolor antiguo, de una herida no sanada. Los violentos son violentos por reacción, no por naturaleza. Los seres humanos somos seres racionales, no animales. Pensamos y reaccionamos. En eso consiste la experiencia humana.
Me hice ciudadano colombiano porque amo este país con miles de costas. Un país hermoso con océanos, valles y montañas. El voto que voy a depositar en la urna el próximo domingo, desde que me hice ciudadano colombiano, será un voto que rechace el miedo, la amenaza y el dolor. Será un voto de esperanza en el futuro de una Colombia que respete, de verdad, la propiedad privada y la libere de impuestos injustos e irracionales.
Mi capital es mi bicicleta, mi computadora y mis Haikús. Mis hijos son mis poemas y los defenderé a muerte, si es necesario. Aunque no será necesario, porque ya son eternos.
Ya llegaron al oído de quienes supieron apreciarlos a tiempo.
Ya son valorados en su diminuta verdad, la única: el arte poético.

Autor: Pacífico Oscilante (Risaralda, Colombia)
Imagen: Human + IA (GrokIA)
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